Mucho antes de correr por las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia y convertirse en la leyenda del cine Sylvester Stallone, la estrella de Hollywood vivió una de las etapas más difíciles de su vida que lo llevó a tomar una decisión desesperada: protagonizar una película de contenido erótico softcore en 1970.

Sin un dólar y durmiendo en la calle

A finales de los años 60, Stallone era un actor joven que intentaba abrirse paso en Nueva York sin éxito. La situación económica del actor era crítica:

  • En la indigencia: Llevaba semanas durmiendo en la estación de autobuses de la Autoridad Portuaria de Nueva York tras ser desalojado de su apartamento por no poder pagar los 36 dólares de alquiler.
  • Desesperación total: Durante casi tres semanas durmió a la intemperie en pleno invierno, sin dinero para comer ni dónde resguardarse.
  • El anuncio salvador: Un aviso en el periódico buscaba actores para una película de bajo presupuesto llamada The Party at Kitty and Stud’s.

«Era eso o robar a alguien»

Por dos días de rodaje, Stallone recibió un pago de 200 dólares, una cifra que en ese momento significó su supervivencia inmediata:

«Era hacer esa película o robar a alguien, porque estaba al límite. En lugar de hacer algo ilegal, trabajé dos días, gané 200 dólares y pude salir de la estación de autobuses», confesó el actor años después en entrevistas sobre sus inicios.

En la cinta, Stallone interpretaba a «Stud», un hombre que participaba en fiestas y encuentros eróticos. Aunque el film no tenía escenas de sexo explícito extremo (era considerado porno suave o softcore), mostraba desnudos integrales del actor.

De la necesidad al estrellato mundial

El destino de la cinta cambió para siempre en 1976 cuando Stallone escribió y protagonizó Rocky, ganando el Premio Óscar a Mejor Película y convirtiéndose en una superestrella de la noche a la mañana.

Aprovechando el éxito arrollador del actor, los productores de la película erótica compraron los derechos de la cinta de 1970, le cambiaron el título a «The Italian Stallion» (El semental italiano, jugando con el apodo de Rocky Balboa) y la reestrenaron en cines para lucrarse con la fama del nuevo ídolo del cine de acción.

Lejos de avergonzarse o negar su pasado, Stallone ha hablado abiertamente sobre el tema, recordando que fue el punto de quiebre que le permitió mantenerse con vida mientras perseguía su sueño en Hollywood.