En lo que promete ser un giro dramático para la escena política nacional, el reconocido periodista Daniel Coronell soltó una contundente revelación durante su habitual reporte en El Reporte Coronell de W Radio: el sonado informe con el que el nuevo Gobierno pretendía denunciar la supuesta corrupción de la administración de Gustavo Petro no solo cambió de nombre a última hora, sino que carece por completo de respaldo probatorio.

Según las revelaciones de Coronell, el voluminoso expediente de 135 páginas que fue presentado con bombos y platillos ante los medios y radicado en la Fiscalía General de la Nación se titulaba originalmente «El Arca de Noé», en una insólita metáfora con la que pretendían «salvar a los inocentes y dejar ahogarse a los culpables». Sin embargo, tras revisiones internas y el temor a hacer el ridículo jurídico, la narrativa fue rebautizada a toda prisa como el «Libro de la Verdad».

Un «refrito» de prensa sin sustento legal

La estocada principal del análisis de Daniel Coronell apunta a la fragilidad jurídica del documento. Tras un riguroso examen del expediente entregado a la justicia, el periodista señaló que el informe no es más que una recopilación informal de recortes de prensa, titulares sensacionalistas, especulaciones y auditorías inconclusas que no constituyen prueba penal alguna.

  • Sin auditorías forenses: El informe no incluye peritajes técnicos, contratos específicos con inconsistencias contables ni documentos firmados que comprometan penalmente a los exfuncionarios.
  • Mero espectáculo mediático: Para Coronell, la radicación del documento ante el ente investigador responde a una estrategia de propaganda y linchamiento político antes que a un proceso penal serio con posibilidades de prosperar en los tribunales.
  • El cambio de nombre: Reveló que el concepto de «El Arca de Noé» fue descartado a última hora por asesores que advirtieron el todo poco ético y la falta de solidez que reflejaba la denominación.

Terremoto en las redes y debate nacional

La investigación de Coronell ha vuelto a encender las redes sociales y el debate público, desmontando la narrativa oficialista sobre la megacausa por corrupción. Mientras sectores críticos al actual gobierno celebran el desmantelamiento del expediente al considerarlo un «show de humo», defensores del documento argumentan que la entrega formal a la Fiscalía busca precisamente que los investigadores de oficio recopilen las pruebas que faltan.

Con estas revelaciones, la presión sobre el ente investigador aumenta, mientras el llamado «Libro de la Verdad» queda fuertemente cuestionado en su credibilidad y rigor ante la opinión pública.