De La Espriella anuncia ofensiva frontal contra el «cartel de tierras»

Durante el reciente Consejo de Seguridad realizado en el departamento del Atlántico con la participación de autoridades e integrantes del gabinete nacional, el presidente Abelardo De La Espriella anunció una contundente ofensiva institucional para desarticular a las organizaciones criminales dedicadas al despojo y robo de predios. Con una advertencia firme, el mandatario aseguró que no habrá concesiones ni encubrimientos para ningún implicado: «Que caiga el que tenga que caer en el cartel de tierras. Yo no vine a taparle nada a nadie».
La estrategia gubernamental busca combatir un entramado delictivo en el que convergen bandas criminales de alto impacto —como ‘Los Costeños’ y ‘Pepes’— junto con redes dedicadas a la falsificación de títulos, la alteración de folios de matrícula inmobiliaria y la extorsión.
Articulación institucional y cuerpos élite
Para enfrentar esta problemática, el Jefe de Estado impartió instrucciones directas al Ministerio de Defensa, la Fiscalía General de la Nación y la Superintendencia de Notariado y Registro con el fin de consolidar un frente común. La acción combinada permitirá investigar no solo a los ejecutores en terreno, sino también a posibles redes de complicidad administrativa o notarial que facilitan el despojo fraudulento de predios urbanos y rurales.
- Acción interagencial: Coordinación entre la Fuerza Pública, los entes investigativos y las oficinas de registro de instrumentos públicos para rastrear transacciones irregulares.
- Justicia especializada: Creación de cuerpos élite de fiscales y jueces especializados focalizados en desmantelar las estructuras financieras y de propiedad ilegal.
- Enfoque integral: Rastreo de rentas ilícitas vinculadas al lavado de activos a través de la reactivación de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF).
Conexión entre despojo, extorsión y homicidios
El mandatario enfatizó que el robo de tierras no representa un delito aislado, sino la columna vertebral de un ciclo delictivo que impulsa la violencia armada, la extorsión a propietarios legítimos y el aumento sostenido de homicidios en la región norte del país.
«Ese tema del hurto y del homicidio hay que atacarlo especialmente, porque no solamente causa una gran afectación a la sociedad, sino que es lo que más decepción entre la gente causa».
El despliegue de esta ofensiva forma parte del nuevo giro en la política nacional de seguridad pública, mediante la cual todas las estructuras armadas y redes delictivas conexas serán perseguidas con la máxima capacidad operativa del Estado.
