En medio de una profunda controversia y rechazo por parte del sector artístico del país, el Ministerio de las Culturas anunció la suspensión temporal y la modificación drástica de programas históricos de fomento, como el Programa Nacional de Estímulos y el aplazamiento de las convocatorias del Programa Nacional de Concertación Cultural. Es la primera vez en sus 27 años de existencia que estas iniciativas de apoyo económico enfrentan una interrupción de tal magnitud.

La decisión, adoptada por la cartera ministerial bajo el argumento de sanear obligaciones financieras pendientes y enfrentar restricciones presupuestales, frena la entrega de premios, reconocimientos y recursos vitales para miles de festivales, ferias, encuentros comunitarios y procesos de formación artística en todo el territorio nacional. Según el ministerio, el rezago financiero heredado y los ajustes en caja impiden comprometer las vigencias regulares sin una autorización previa o un cierre fiscal seguro.

La medida ha generado una ola de críticas por parte de exministros, gestores culturales, veedurías y artistas, quienes advierten que la parálisis de estos fondos pone en riesgo la supervivencia de cientos de iniciativas culturales independientes y regionales que dependen exclusivamente de estos presupuestos públicos para operar.

Por su parte, el Gobierno ha señalado que busca reordenar las finanzas de la entidad para atender los pasivos acumulados, mientras que los gremios de la cultura exigen mesas de diálogo urgentes para garantizar que los recursos de fomento no sigan sufriendo recortes que amenacen el patrimonio y la diversidad artística de Colombia.