Chichila Navia abordó en una reciente entrevista su experiencia al enfrentar los ataques que recibe su esposo, el también actor Santiago Alarcón, debido a sus opiniones políticas, y compartió cómo este ambiente afecta su vida familiar y su propio posicionamiento público.

La actriz, figura reconocida en la televisión y el teatro colombiano, se refirió en el pódcast Sin Filtro de la revista Semana a la polarización que caracteriza al país y al impacto que esto tiene en quienes, como su pareja, expresan abiertamente sus posturas ideológicas.

En un diálogo abierto, Chichila Navia explicó que, aunque en redes sociales la mayoría de sus seguidores son respetuosos, los comentarios negativos suelen dirigirse principalmente hacia su esposo, Santiago Alarcón, por su posición política: “Realmente los haters han sido más hacia mi esposo y su, su izquierda”, comentó la actriz en la conversación. Añadió que, como esposa de una figura pública con opiniones políticas marcadas, la sociedad suele asumir que comparte las mismas ideas: “Como uno es la esposa, entonces ya de por sí ella no puede pensar distinto. Ella es. Porque uno es como una parte de ellos. No. Gente, aprovecho este espacio. Las mujeres podemos pensar por nosotras mismas”.

La intérprete reveló que evita discutir sobre política incluso en el ámbito familiar, subrayando la importancia de mantener la independencia de criterio: “Nunca he hablado, no me interesa, ni a Santiago le digo por quién voy a votar, básicamente. Siempre contesto: ‘Mi voto es secreto’”. Sobre la convivencia de ideas opuestas en su entorno cercano, indicó que en su casa conviven posiciones políticas muy diferentes. “Mi mamá es, pues no es tan de derecha, pero sí es una persona muy religiosa, y Santiago es bien izquierdoso. Entonces, llegaron momentos de mi vida donde yo era como… ay, no hablemos de eso”, relató durante la charla.

La actriz, que ha desarrollado su carrera en televisión desde la infancia y que actualmente comparte escenario con Santiago Alarcón en la obra Escape Room, reconoció que el clima de polarización social se ha complicado especialmente para figuras públicas que expresan sus opiniones. “Tomar partido y sentar una posición desde cualquier lugar y mucho más si es público, siempre va a tener esa dosis de incomodidad, porque va a haber gente que está a favor tuya y gente que va a estar en contra”, observó. Para Navia, “a la gente le molesta que el otro piense distinto. A la gente le molesta que el otro tenga una sexualidad distinta. Todavía somos una sociedad que no respeta las diferencias”.