Al cumplirse tres meses del trágico doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió el norte de Venezuela, las autoridades gubernamentales y organismos de atención revelaron un nuevo balance oficial sobre la emergencia humanitaria que atraviesa el país.

De acuerdo con el informe consolidado, la cifra de víctimas mortales ascendió a 5.609 fallecidos, mientras que los centros hospitalarios y puestos de asistencia médica han atendido a más de 226.000 personas por diversas lesiones, traumas y complicaciones derivadas de la catástrofe.

Una crisis humanitaria que persiste en el tiempo

A pesar del paso de las semanas desde el movimiento telúrico ocurrido el pasado 24 de junio, las labores de recuperación en los estados más golpeados —como La Guaira, sectores de Caracas y zonas del centro-norte del país— continúan enfrentando enormes desafíos logísticos.

Organizaciones nacionales e internacionales señalan que los principales retos actuales se centran en:

  • Alojamiento temporal: Miles de familias continúan habitando en albergues y campamentos transitorios debido al colapso y los daños estructurales severos en edificaciones residenciales.
  • Incertidumbre por desaparecidos: Las labores de remoción de escombros avanzan de manera paulatina, mientras persisten los reportes de personas que aún no han sido localizadas, manteniendo la alerta en los cordones de ayuda humanitaria.

Organismos de derechos humanos y agencias de asistencia continúan exigiendo una respuesta integral y sostenida para garantizar el suministro de servicios básicos, agua potable y atención médica en las zonas con mayores índices de destrucción.